#Desmitificando: 10 artículos de uso rutinario que debes botar

¿Sabes que en los EE.UU. existen unas 80,000 sustancias químicas cuyo uso está registrado? Leíste correctamente: OCHENTA MIL. Obsceno. ¿Sabes además que cada año ingresan al mercado unas 2,000 nuevas?, ¿cuántas de éstas tendrás ya alojadas en tu cuerpo? ¿Cuántas siguen ingresando a tu sistema a través de la piel día a día? Hay estudios (y aquí) que indican que en la sangre del cordón umbilical de un recién nacido se encuentran más de 200 sustancias químicas ...¡Qué terrible! Piensa un momento en la carga de químicos que enfrentaban tus bisabuelos, hace unos 100 años, a principios del siglo XX. No necesitas números precisos, ni siquiera estimados. Obviamente era muchísimo menor, radicalmente. Y si hubieran podido, en ese entonces, evaluar los cordones umbilicales, ¿piensas que hubieran encontrado más de 200 químicos? Lo dudo.

Ilustración de Gizem Vural para The New York Times

¿Químicos? ¿Dónde? ¡Estamos tan rodeados por ellos que ni siquiera lo pensamos! Aire y agua contaminados, aditivos químicos en alimentos procesados, medicamentos, artículos de limpieza (detergentes, suavizantes...), plásticos, pesticidas, artículos de cuidado personal (desodorantes, pastas de dientes, shampoos, jabones antibacteriales, tintes de pelo, cremas, perfumes, tampones, etc), retardantes de llama, aparatos electrónicos, latas de comida, teflón, agentes bactericidas como el triclosán, BPA (bisfenol A), ftalatos, colorantes...

El daño es acumulativo, a lo largo de la vida (¿recuerdas que hablé del EXPOSOMA en un post pasado? Es la sumatoria de químicos que vamos acumulando en el cuerpo con el paso del tiempo). Si tu salud empieza de pronto a deteriorarse, sin una causa aparente, ¿se te ocurrirá por un segundo sospechar de tu exposoma? Lo más probables es que no. Y lo más probable es que algo tenga que ver...sólo que nadie va a pensar en evaluarlo, o, más difícil aún, comprobarlo.

No voy a pretender que vives en 1850, en la campiña suiza, con aire y agua limpios, alimentos naturales sin procesar, sin luz eléctrica, y sin carros. Vives en el el año 2018, en una sociedad moderna, con los estándares de vida contemporáneos (algunos), y con todo lo que acarrea (contaminación, por ejemplo). Esto, sin embargo, no quiere decir que te tienes que quedar cruzado/a de brazos esperando a que tu exposoma se ponga cada vez más tóxico! Sin ánimos de ser alarmista por gusto, quiero compartir algunas pautas para vivir de manera más limpia. Aquí 10 items de uso cotidiano que el Dr. Mercola recomienda evitar:

#1: Edulcorantes Artificiales

Aspartame, sucralosa (Splenda, Sugafor), acesulfame de potasio, etc. "Confunden" al cuerpo, alteran el metabolismo, y uno termina acumulando más grasa corporal e incrementando el riesgo de diabetes, así como enfermedad cardiovascular y Alzheimer. Esto incluye todas las bebidas que los usan, tales como gaseosas de dieta.

#2: Envases y botellas de plástico

Estos envases por lo general contienen bisfenol A (BPA), bisfenol S (BPS) y ftalatos. Son químicos que alteran el funcionamiento del sistema endocrino en el cuerpo, el cual es fundamental para el ánimo, metabolismo, crecimiento, desarrollo, función de los tejidos, función sexual y reproductiva. Ingerirlos puede asociar a problemas reproductivos, presión alta, hiperactividad, agresividad, dificultades en el aprendizaje, cáncer de mama, próstata y tiroides y demás. No sigas usando plástico, y peor aún si guardas los envases, los vueles a lavar, usar, etc. Los fabricantes de envases plásticos seguirán inventando algún químico para reemplazar a los anteriores (y, supuestamente, más "seguro"), pero es probable que más adelante te enterarás que el nuevo químico no es tan bueno como te dijeron. El Dr. Mercola recomienda reemplazar todos los envases de plástico por vidrio, incluyendo mamaderas.

#3: Ollas y sartenes anti-adherentes (teflon)

Este tipo de utensilios contiene ácido perfluorooctanoico (PFOA por sus siglas en inglés) y sulfonato de perfluorooctano (PFOS), los cuales probablemente se asocien al cáncer. Peor aún si los utensilios están rayados o deteriorados. Esto libera vapores dañinos asociados al flúor al ambiente, y, acto seguido, los respiramos. No lo "vemos", pero sucede. El Dr. Mercola recomienda, como alternativa, ollas y sartenes cerámicas, de vidrio, acero inoxidable, o fierro fundido.

#4 Ambientadores

Entre los componentes químicos de los ambientadores se encuentran el formaldehido, ftalatos, terpenos, naftaleno, benceno entre otros. Existen diversas presentaciones: velas aromáticas, difusores eléctricos, vaporizadores, atomizadores, inciensos, geles y productos líquidos. La Asociación Europea de Consumidores (BEUC) informa que los ambientadores más dañinos son los que operan por combustión, como las velas aromáticas y el incienso. Estas sustancias químicas pueden ocasionar pubertad precoz, alteraciones del sistema hormonal, cáncer y agravar problemas alérgicos y respiratorios. Si te enfrentas a olores desagradables en casa u oficina, lo primero es identificar el origen del problema, ¡y no enmascararlo con productos químicos! Aquí algunas estrategias: ventilar bien las habitaciones, y que entre el sol si es posible; usar plantas o flores que despidan un olor agradable (lavanda, eucalipto, romero, etc.) o hasta fabricar tu propio ambientador (dos cucharadas de bicarbonato de sodio, medio litro de agua, seleccionar el aceite esencial que más te guste, mezclar todos los ingredientes en una botella dispensadora y rociarlo en las habitaciones).

#5 Jabones y detergentes antibacteriales

Si todo el tiempo estás desinfectando tu cuerpo y tus alrededores, esto no es bueno a largo plazo. No solamente contribuye al desarrollo de bacterias resistentes, sino que compuestos antibacteriales como el triclosán se han venido asociando a efectos sobre la salud, en especial en niños pequeños. Puede alterar la regulación hormonal y podría interferir con el desarrollo fetal en mujeres embarazadas. También se asocia a alergias, alteraciones en la tiroides, alteraciones en el funcionamiento endocrino, incremento de peso y respuestas inflamatorias. Ojo que el triclosán también se encuentra en muchos productos de uso cotidiano, tales como tablas de picar, juguetes, cremas para el acné, algunas pastas de dientes, etc. ¿Qué usar, entonces? Lavarse BIEN las manos con agua tibia y un jabón suave es todo lo que se necesita para mantenerlas limpias. Un desinfectante "natural" que se puede usar en tableros de cocina, tablas de picar, baños, etc. es una mezcla de agua oxigenada (al 3%) y vinagre. Colocar en un dispensador, y rociar sobre las superficies.

#6 Productos de limpieza

Los productos de limpieza comerciales están llenos de compuestos químicos dañinos para la salud. El Dr. Mercola sugiere tirarlos a la basura y utilizar los siguientes ingredientes para "preparar" nuestros propios limpiadores: bicarbonato, vinagre blanco, jugo de limón, jabón de castilla líquido, aceites esenciales (sobre todo el de lavanda o de camelia, que tienen propiedades antibacteriales). Para una opción de video en castellano, sugiero visitar este link.

#7 Productos de Cuidado Personal

¿Piensas que los químicos se pueden absorber por la piel? Obvio! Esto es especialmente cierto para mujeres, quienes usan bastante más productos que los hombres. Y ni decir del maquillaje (incluyendo bases, polvos, rubor, rimel, delineadores, sombras, lápiz de labios, etc): muchos contienen metales pesados (plomo, berilio, talio, cadmio, arsénico...). Si usas maquillaje convencional diariamente, puedes absorber más de 2 KILOS de químicos CADA AÑO, y esto sin contar cremas, desodorante, shampoo, reacondicionador, etc, etc. Trata de usar marcas orgánicas en la medida de lo posible. Y piensa en el aceite de coco como alternativa... como, desmaquillante, loción (lo puedes aplicar en la ducha, antes de secarte) y tratamiento para el pelo (y le puedes añadir un aceite esencial de alta calidad según el aroma que prefieras). En este link, (que está en inglés, pero los nombres químicos son muy parecidos en castellano), puedes encontrar un listado de químicos que comúnmente aparecen en los productos de cuidado personal.

#8 Especias Vencidas

No solo no darán un buen sabor a tus comidas, sino que tampoco proveerán los antioxidantes, minerales ni vitaminas que cuando estaban frescas. Deséchalas.

#9 Aparatos Electrónicos

¡Esto toca un punto neurálgico! Cada vez estamos más rodeados de celulares, computadoras, laptops, tablets, etc., conectados a redes 3G, wifi, etc. conocidos como campos electromágnéticos. ¿Los queremos siempre cerca? No los vemos, pero eso querrá decir que no existen? Quizás sea el momento de pensar un poco sobre esto. Los niños, y sobre todo los adolescentes, están rodeados de una variedad de dispositivos electrónicos durante HORAS al día. ¿Quién NO duerme con el celular prendido en la mesa de noche? (yo ya no... pero muchísima gente sí lo hace, ¡y todos los días!). Hay estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS)/Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) que sugieren que los celulares y teléfonos inalámbricos podrían causar cáncer. ¿Qué hacer? Algunas ideas: trata de no tener el celular cerca del cuerpo (sobre todo de la cabeza; inclusive mejor hablar con el altavoz); tratar de evitar tenerlo en el bolsillo, y NUNCA ponerlo en el sostén. Siempre que tu celular esté prendido va a emitir radiación en forma intermitente, aunque no lo utilices. Y si lo tienes 15 horas del día pegado a tu cuerpo...

#10 Tu Silla

¿Tu silla? Sí, efectivamente. No por la silla en sí, ¡sino por las horas que pasas sentado/a! Ahora se dice, en inglés, "sitting is the new smoking", es decir se atribuyen numerosas condiciones de salud al hecho de permanecer sentado mucho tiempo (enfermedades crónicas, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, etc). que antes se atribuían al acto de fumar... Es más, algunos estudios mantienen que si pasas mucho rato sentado, éste será un factor de riesgo independiente de mortalidad, así hagas ejercicio y estés en forma! (del mismo modo que hacer ejercicio no "borra" el daño que hace el cigarro...). ¿Qué haces, entonces? Trata de minimizar tu tiempo sentado. En el trabajo, ponte de pie a intervalos regulares. Si has estado sentado 1 hora, es mucho. Párate y camina, sube a otro piso (por la escalera), y regresa. Si tienes un dispositivo que mide tus pasos, úsalo, y trata de llegar a 7000-10000 pasos diarios. ¡No te quedes inmóvil!

Para pensarlo...

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Fuente: https://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2015/04/06/10-everyday-items-throw-away.aspx

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