Cáncer: ¿es una tómbola?


Fátima Aramburu Nutricionista New York Times

Ilustración de Max Hernández (@malota) para The New York Times - Waiting for Cancer

Será solo un tema de 'mala suerte', o sea, ¿me tocó? o ¿piensas que habrá algo más ahí...? El sentido común me hace llegar a la conclusión de que, si bien podemos tener cierta predisposición familiar a desarrollar cáncer a lo largo de nuestra vida, lo que hagamos o dejemos de hacer a lo largo de ella va a jugar un rol fundamental, y a muchos niveles.

Según el National Cancer Institute el cáncer es una condición genética, es decir, causada por ciertos cambios/mutaciones en genes que controlan las funciones de las célualas, en especial cómo crecen y se dividen. Los cambios genéticos que promueven el cáncer pueden haber sido heredados de los padres, o adquiridos a lo largo de la vida, como consecuencia de errores aleatorios en la división celular o exposición a sustancias carcinogénicas (p. ej., humo de tabaco, radiación).

Por otro lado, la teoría metabólica del cáncer, postula que el origen de esta enfermedad se encuentra en una disfunción de las mitocondrias (parte de la célula donde se produce la energía), la cual termina causando mutaciones a nivel de los genes, y a promover el crecimiento/reproducción indiscriminado de células. La pregunta será, entonces, ¿qué puede estar afectando la salud de mis mitocondrias?

El objetivo de este post claramente NO ES decidir quien está en lo correcto. El objetivo es dar algunas pautas para no proveer al cáncer de un terreno fácil y fértil en nuestro cuerpo. Suena razonable, ¿no? Una cosa es tener genes que nos predispongan al cáncer (genotipo), y otra muy diferente es que esos genes se manifiesten o se EXPRESEN (fenotipo) en función de lo que hacemos o dejamos de hacer. Y aquí precisamente es donde puedes actuar.

Si estás constantemente expuesta/o a químicos en el aire que respiras, en el agua o líquidos que tomas, en los productos procesados que consumes, si duermes poco y mal, si todo el día corres como perseguida/o por un animal, fumas, vives en constante estrés, no te hidratas, no haces nada de actividad física, comes un exceso de azúcar y harinas refinadas, grasas trans, comes de más, tomas mucho...¿qué quieres? Y ojo que tu salud no es solamente tu cuerpo físico. Si tus emociones están desbalanceadas (resentimiento, rencor, frustración, envidia, pena, ansiedad, miedo, culpa...), así no las quieras mirar ni abordar, no podrás estar saludable. Somos un todo, no dos partes desconectadas. Lo que pasa con una parte, impacta necesariamente en la otra. En esto, la medicina oriental nos lleva una ventaja de siglos.

Cuanto más alejado esté tu estilo de vida de lo que tu cuerpo necesita genéticamente para estar saludable, cuanto mayor desconexión haya, mayores serán tus posibilidades de contraer cáncer, así como toda una suerte de enfermedades crónico-degenerativas, tristemente tan comunes hoy en día: diabetes, hipertensión, condiciones autoinmunes (esclerosis múltiple, artritis reumatoide, fibromialgia, etc.), condiciones neurodegenerativas (Alzheimer, Parkinson, etc.). Genéticamente estamos básicamente 'cableados' como los cavernícolas, pero vaya que las condiciones han cambiado RADICALMENTE en las últimas décadas. Fíjate que hasta hace unos 150 años, no existía luz eléctrica...venía la oscuridad, y a descansar, hasta que salía el sol al día siguiente. Nada de luz artificial, fluorescentes, TV, tecnología, laptops o celulares para mantener nuestros cerebros conectados, estimulados y expuestos a luz azul, enviando al cerebro el mensaje 'es de día'. Así el cuerpo no recibe el mensaje de producir melatonina (al caer la luz solar), la hormona que ayuda a inducir el sueño, y que, además, nos protege contra el cáncer! Nuestro medio ambiente ha cambiado mucho más rápido en los últimos 200 años que nuestra capacidad de adaptarnos. Resultado: el cuerpo humano se enferma.

¿Hay algo que podemos hacer? Sí, y mucho. Nuestros genes NO son nuestro destino.

Así tengamos 'malos genes', podemos intervenir de manera proactiva para inhibir la posibilidad de que estos genes se manifiesten. ¿Cómo? Sobre todo a nivel de nuestro estilo de vida, y en el aspecto mental/emocional. No hay que abonarle el terreno al cáncer...!

¿En qué aspectos de nuestro 'terreno' podemos tener un impacto, cómo fortalecemos nuestro sistema inmune?

EVITAR:

  • Alimentos procesados en general, azúcares, carbohidratos refinados, aceites vegetales refinados y parcialmente hidrogenados, exceso de omega 6, grasas trans, transgénicos. Promueven un estado inflamatorio en el cuerpo: 'terreno' ideal para el cáncer.

  • Productos carcinogénicos en la vida diaria (listado parcial...): productos de limpieza, detergentes, pesticidas, prendas lavadas al seco, ciertos utensilios de cocina, plásticos, envolturas de alimentos, juguetes de plástico, vasos/jarras/tomatodo/tuppers de plástico, talco, todo producto que utilice 'retardantes de fuego' (pijamas de niños, sofás, cortinas, alfombras, carros nuevos), tintes de pelo, cosméticos, desodorantes, jabones antibacterianos, esmaltes de uñas, permanentes, perfumes y fragancias, aromatizadores, velas aromatizadas, repelentes, colorantes, y un larguísimo etcétera (ver mi post anterior: 10 artículos de uso rutinario que debes botar).

  • Edulcorantes artificiales (aspartame, sacarina, acesulfame-K, sucaralosa, neotame): todos son tóxicos. Son adiciones a la cadena alimentaria del humano solo en los últimos 60 años.

  • Excesos de comida y de bebida.

  • Cigarrillo.

  • Abuso de antibióticos (afectan negativamente nuestra flora intestinal, donde está la mayor parte de nuestro sistema inmune!).

  • Estrés crónico.

FAVORECER:

  • Alimentos naturales, no procesados y orgánicos siempre que sea posible.

  • Grasas saludables (p. ej, aceite de coco, palta, aceitunas, nueces y semillas, pescados grasos, aceite de oliva, mantequilla clarificada, huevos orgánicos); proteína de calidad; una alta proporción de verduras, sobre todo crucíferas (ver mi post anterior: Crucíferas y tu salud), verduras de hoja verde (proveen folato, muy útil para desintoxicar el cuerpo, y apoyo para el sistema inmune y neurológico: espinacas, pak choy, arugula, acelgas, hojas de beterraga, berros, espárragos, etc), brotes (germinados).

  • Un status adecuado de vitamina D3 y B12.

  • Actividad física.

  • Un buen hábito de sueño, 7-9 horas, sin necesidad de recurrir a un fármaco.

  • Manejo adecuado del estrés, lo que nos lleva a la última recomendación, pero no por eso la menos importante...en realidad para muchas personas resulta siendo LA MÁS DIFÍCIL.

  • Atender emociones y patrones de pensamientos negativos. Son tremendamente contaminantes, nos 'roban' muchísima energía y llevan a cambios desfavorables en nuestros genes. Debilitan nuestro sistema inmune. No solo pueden causar cáncer, sino que pueden entorpecer o dificultar la recuperación si no son atendidos. Para algunos pacientes, esto puede inspirar más miedo incluso que el cáncer mismo.

Les incluyo una cita de un centro quiropráctico español que me parece resumen de manera sucinta el mensaje que quiero trasmitir:

'Nos habla el cuerpo y lo hacemos callar para poder seguir con la misma vida que nos provocó el problema de salud...El típico ejemplo es el de la persona que ha sido diagnosticada de cáncer. Da muchísimo miedo este diagnóstico. Pero el oncólogo le asegura que puede erradicar la masa de tejidos malignos con el uso de la quimioterapia y radioterapia. Lo consigue, elimina el tumor. Pero con esta postura pasiva ¿qué ha aprendido el paciente de sí mismo?¿y de su responsabilidad en crear esta enfermedad con un estilo de vida desalineado? No ha aprendido nada. El sistema sanitario actual le hace creer que fue víctima, que tuvo mala suerte, que fue pura estadística.'

Así que manos a la obra. No será posible cambiar todo de golpe, pero se puede empezar por algo. Seamos proactivos con nuestra salud, no nos dejemos llevar por la marea como un barquito de papel. OJO: La genética carga el arma, pero el ambiente jala el gatillo.

Para pensarlo...

Fuentes:

Winters N, Higgins Kelley J, The Metabolic Approach to Cancer, 2017, Chelsea Green Publishing, Vermont USA

Christofferson T, Tripping over the Truth, 2014, CreateSpace Independent Publishing Platform, South Carolina USA

http://bizikiropraktika.com/sanar-vs-curar/

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