​"...ya traté comiendo la mitad y nada”

“siento que como muy poco e igual engordo”

“me mato en el gimnasio y no bajo...es más, subo!”

“me siento cansada”

“todo el día pienso en comer…”

 

Escucho estas frases diariamente de mis pacientes y por lo general, esa sensación de falta de “bienestar” evidencia no solo una alimentación inadecuada, sino un manejo deficiente del estilo de vida. Para sentirnos bien, mantener un peso adecuado, y un estado físico y mental saludable, debemos comer bien, pero también cuidar nuestra actividad física, la cantidad y calidad del sueño, el manejo del stress, entre otros. Es decir, nuestro estilo de vida.

 

¿Lo que comemos influye en nuestra sensación de bienestar?

La mayoría de las personas no reflexionan sobre esta relación, y piensan sobre su estilo de vida en base al peso y nada más.  ¿De qué sirve lograr un peso “adecuado”, si además estoy estreñida, con dolor de cabeza, cansada, irritable y deprimida? Ciertamente de poco. Si lo que se persigue es calidad de vida, debemos abordar el tema desde varios ángulos, solo uno de los cuales es la alimentación.

 

Mucho más sintonizados estamos sobre el efecto de la calidad de gasolina que usamos en nuestro carro y su desempeño que al efecto que puedan tener los alimentos que consumimos sobre nuestra sensación de bienestar, más allá del efecto sobre los kilos en la balanza. ¿Consumimos aquello que está alineado con las necesidades genéticas y fisiológicas de nuestros cuerpos? O más bien, existe una desconexión en este sentido, y no logramos establecer la asociación entre muchas molestias “comunes” - como fatiga, dolores de cabeza, estreñimiento y ansiedad - y nuestros patrones de consumo y de estilo de vida.

Mi objetivo central es informar, inspirar  y empoderar a mis pacientes y también ayudarlos a prevenir el riesgo a, y reducir el impacto de, enfermedades crónicas, como sobrepeso, diabetes, hipertensión y cáncer. Así, lograr un cambio de hábito que se traduzca en un mejor estado de salud y bienestar físico y mental. 

ESPECIALIDADES

 

Problemas de peso

Alteraciones metabólico-hormonales

Resistencia a la insulina

Prediabetes y Diabetes

Hipoglicemia

Ovario poliquístico

Problemas digestivos

Colon Irritable

Estreñimiento y Diarreas Crónicas

Intolerancia o sensibilidad al gluten

Condiciones Cardiovasculares

Colesterol Alterado

Hipertensión

Síndrome Metabólico

Ácido úrico elevado

Condiciones Autoinmmunes

Tiroiditis de Hashimoto

Artritis Reumatoide

Esclerosis Múltiple

Lupus

y más.

Si tienes alguna condición no listada,

no dudes en contactarme.

Fátima Aramburú Nutricionista Nutrición