#Desmitificando: ¿Cómo cuido mi cerebro?

Es increíble, pero muchas veces no piensas en tu cerebro como un órgano de tu cuerpo, ¡ni siquiera como un órgano! Es simplemente algo que está 'ahí arriba', te sirve para determinadas funciones, pero no le prestas mucha atención, y mucho menos piensas en cómo nutrirlo. No le das mucha atención, eso sí, hasta que empieza a fallar... Y recién entonces te empiezas a preocupar. ¿Será demasiado tarde?

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El cerebro es un órgano vital, sin duda. Es la 'cabina' de mando de tu sistema nervioso y el centro de todas las funciones y sistemas del cuerpo. Responsable de tu memoria, aprendizaje, energía mental y estado de ánimo... La degeneración de este órgano no se da de un momento a otro, se gesta a lo largo de 20-30-40 años. Conduce a temas de memoria, confusión, cambios en la personalidad, y muchos otros síntomas dependiendo del caso. Por lo general los desórdenes neurodegenerativos (tales como demencia, Alzheimer, Parkinson, etc.) empeoran con la edad. Estoy segura de que quisieras evitar este deterioro, proteger a tu cerebro, conservar tus capacidades cognitivas y tu memoria, y no terminar convirtiéndote en una persona dependiente del cuidado de otros, sin capacidad de interrelación con el mundo que te rodea.

Síntomas Comunes

  • Pérdida de memoria

  • Olvidos

  • Confusión

  • Cambios en el estado de ánimo

  • Pérdida de inhibición

  • Ansiedad

  • Apatía

  • Agitación

Principales Causas

Estas se asocian a estilo de vida. Hábitos que tiene la persona que van progresivamente dañando al cerebro, y ¡ni siquiera lo saben!

  • Picos de glucosa (azúcar en sangre): no necesitas ser diagnosticado como diabético para que esto suceda. Si tu alimentación es alta en carbohidratos procesados y azúcares refinados, y baja en verduras, grasas buenas y proteínas saludables, estás buscando tener eventualmente problemas de glucosa. Y esto afectará a tu cerebro: te llevará a problemas de memoria, lagunas mentales, irritabilidad, variaciones en el estado de ánimo, antojos y fatiga... El hecho de que se conozca en algunos círculos al Alzheimer como 'diabetes 3' no es por gusto. Y lo peor del caso, no te darás cuenta mientras el daño se va haciendo, día tras día, año tras año.

  • Tóxicos ambientales: estas sustancias están en el aire que respiras, agua que bebes, productos alimenticios procesados y no-orgánicos, plásticos de todo tipo, hongos y levaduras, herbicidas (glifosato), pesticidas, metales pesados, productos de limpieza y de cuidado personal convencionales, etc. Hay algunos que se conocen como neurotoxinas, porque son especialmente negativas para el funcionamiento cerebral: plomo, etanol (en alcohol), glutamato, micotoxinas, etc.

  • Sedentarismo: el movimiento cotidiano del cuerpo es crucial para aquellas partes del cerebro donde se forman las memorias. El ejercicio incrementa el flujo de sangre, y el pulso, llevando más oxígeno al cerebro, favoreciendo sus funciones. Estimula la 'neuroplasticidad'': el crecimiento de nuevas conexiones entre neuronas. El sedentarismo puede incrementar el riesgo de problemas de memoria, de aprendizaje y llevar a deterioro cognitivo. El hombre no está diseñado para ser sedentario.

  • Estrés y malos hábitos de sueño: el estrés crónico afecta negativamente la memoria, el aprendizaje, e incrementa el riesgo de degeneración mental. El exceso de cortisol daña el hipocampo, altera las sinapsis y destruye células cerebrales. El sueño corto y de mala calidad también contribuye al estrés crónico (aquí una suerte de círculo vicioso entre estrés y mal sueño), al cortisol elevado, la fatiga y la inflamación crónica. Todos estos a su vez llevan a lagunas mentales, problemas de memoria, de aprendizaje, irritabilidad, cambios en el estado de ánimo, estados depresivos, etc. Además, la falta de sueño puede también incrementar el riesgo de Alzheimer y otras condiciones neurodegenerativas.

¿Qué puedo hacer?

Pienso que, obviamente, ¿quieres mantener tu agudeza mental, preservar tu memoria y tu estado de ánimo? Déjame contarte, en caso tengas alguna esperanza de que el abuso al que sometes a tu cerebro a lo largo de la vida luego lo puedes eventualmente 'borrar': no existe ningún 'medicamento recuperador de cerebros', ninguno. Cuando lo pierdes, 'fue'. Mantener tu cerebro saludable, obviamente, no se logra en un día. Son hábitos cotidianos que tienen que formar parte de tu estilo de vida a largo plazo. Aquí algunos tips:

  • Alimentación anti-inflamatoria: empieza por eliminar todos los alimentos inflamatorios (productos procesados, azúcares y harinas refinadas, grasas trans, gaseosas y líquidos dulces, galletas, dulces, bocaditos embolsados, etc). Qué debes buscar: hojas verdes, verduras, carnes, aves y pescados de preferencia orgánicos, grasas saludables, especies, hierbas aromáticas, frutas bajas en azúcares. Más información aquí. También tu cerebro se podría beneficiar de un ayuno diario de 12 horas.

  • Dormir más y mejor: sabías que el cerebro aprovecha el sueño de buena calidad para deshacerse de su propia 'basura'? El sueño es fundamental para descansar, pero también para que el cuerpo se pueda reparar y las células se regeneren. Imagínate: ¿qué pasará con los deshechos de tu cerebro si no los eliminas y se quedan ahí estancados? Aquí tips para mejorar tu sueño.

  • Evitar el estrés crónico: esencial para prevenir y reducir la degeneración cerebral. ¿Qué puede servir? ejercicio rutinario, meditación, respiraciones profundas, llevar un diario, ser agradecido por lo que nos da la vida, mindfulness, yoga, tai chi, masajes, etc. Aquí más información sobre los efectos del estrés en el cuerpo.

  • Actividad física: fundamental para la salud en general, y la del cerebro en particular. El ejercicio cotidiano ayuda a evitar y/o reducir la inflamación crónica, a bajar los niveles de estrés y disminuye los riesgos de problemas de memoria, de aprendizaje y el deterioro cognitivo. Trata de ejercitarte unos 20-30 minutos diarios, al menos 5 veces por semana, combinando diferentes tipos de rutinas: cardiovascular, fortalecimiento, resistencia, estiramientos. ¡Sube escaleras cuando te las encuentres! Deja el ascensor para los que verdaderamente lo necesitan.

  • Reduce la carga tóxica: trata de comer orgánico cada vez que puedas, evita productos procesados (llenos de químicos), toma agua de filtro, trata de estar en contacto con la naturaleza, practica actividades que te hagan transpirar, escoge bien tus productos de cuidado personal y de limpieza.

  • Haz ejercicios neuróbicos: son formas únicas y no-rutinarias de pensar y moverte, causando efectos fisiológicos que ayudan a mejorar la memoria, aprendizaje, estados de ánimo, energía mental y manera de pensar. Algunos: geniogramas, usar la mano izquierda en lugar de la derecha (para los diestros), lavarse los dientes levantando un pie, caminar sin zapatos, aprender un idioma, etc. Aquí otras ideas.

  • Minerales y ácidos grasos esenciales: muchas personas son deficientes en magnesio, y es un mineral muy importante para la salud cerebral y mental y para hacer frente al estrés (relajación). Aquí más información y algunas fuentes en la alimentación. Los

  • ácidos grasos esenciales Omega 3 (EPA y DHA) son fundamentales para el buen funcionamiento cerebral, y para prevenir y/o mejorar el deterioro. También son antiinflamatorios. Pueden ayudar en casos de demencia, Alzheimer, depresión, ansiedad, etc. Los pescados salvajes (no de piscigranjas) son buenas fuentes.

Tú decides...

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