¿Qué les estás dando a tus hijos?

Ok. Vives en una sociedad moderna, donde muchas veces ambos padres trabajan, y el tiempo se queda muy corto para todo 'el resto', incluido cocinar. Para salir del apuro, tomas un 'atajo' y usas productos procesados, listos para consumir, fáciles y hasta ricos (y, de paso, adictivos). Problema solucionado. Entendible. Solo si es MUY de vez en cuando. Porque déjame decirte que a la naturaleza no le gustan los atajos...

Ilustración de Salini Perera para The Walrus

Hace pocas semanas, apareció en El Comercio un artículo del Dr. Huerta en el cual resume las conclusiones de una investigación publicada en julio 2018 en la revista Pediatrics de EEUU (órgano oficial de la Academia Norteamericana de Pediatría, la cual agrupa a 67,000 pediatras) acerca de los aditivos químicos a los cuales se ven expuestos nuestros niños al consumir productos procesados, y a sus potenciales riesgos para la salud. ¡Atención, mamás!

¿Cuáles son las conclusiones?

Hay una gran cantidad de sustancias químicas en productos procesados, ultraprocesados y embutidos, así como en sus envases y envolturas, y NO SON INOCUAS. En los últimos 20 años se ha determinado que el consumo de varias de ellas se asocian a problemas de maduración sexual, alteraciones endocrinas, entre otras enfermedades.

De los 10,000 sustancias químicas permitidas (10,000!!!) para uso en alimentos procesados, 1000 de ellas son generalmente consideradas 'seguras' (GRAS, por sus siglas en inglés: Generally Recognized As Safe). ¿Qué sucede con las otras 9000? La Academia Norteamericana de Pediatría cree que hay motivo de preocupación, y que los niños "pueden ser particularmente susceptibles a los efectos de estos compuestos químicos debido a que están relativamente expuestos a mayores cantidades que los adultos. Además, su sistema metabólico de desintoxicación está en pleno desarrollo y su proceso de maduración hormonal es muy vulnerable a ser interrumpido" (Seis aditivos alimentarios que ponen en riesgo la salud infantil).

¿Cuáles son las sustancias más riesgosas?

De aquí en adelante, no te dejes abrumar por los nombres impronunciables. Lo importante es saber dónde se encuentran, y cómo hacer para evitarlos.

  1. BISFENOLES: en los envases plásticos de policarbonato de bebidas y alimentos procesados. También en el revestimiento interior plastificado de las latas de conservas (resinas epoxi y poliméricas), para prevenir corrosión. Estos productos se relacionan a la obesidad infantil y a una interrupción del desarrollo hormonal sexual ('disruptores endocrinos') y del sistema nervioso central. Se están desarrollando revestimientos libres de esas resinas epoxi, o sea que hay que leer bien la etiqueta del producto. Y también evaluar los nuevos materiales a usar, ya que, por ejemplo,el bisfenol A luego se reemplazó por el bisfenol S, y el F...y nada garantiza que el nuevo material será necesariamente inocuo...

  2. FTALATOS: familia de sustancias químicas que se agregan en la manufactura del plástico para dar a los productos mayor flexibilidad. Se encuentran en envolturas plásticas de los alimentos, en depósitos plásticos usados en la producción alimentaria, y en múltiples productos de almacenamiento. También en juguetes, papel tapiz, detergentes, lubricantes, y muchos productos de cuidado personal, incluyendo jabón, shampoo, esmalte de uñas, etc. Son conocidos disruptores hormonales en los niños, los cuales pueden incidir en problemas de fertilidad en el futuro. También se les ha asociado a obesidad y daño al corazón.

  3. COMPUESTOS PERFLUORADOS: en la protección de envases de alimentos y productos de papel. Muchos envases de papel o cartón que tienen una especie de forro plastificado contienen esas sustancias. También son disruptores endocrinos y están asociadas a la obesidad, al peso bajo del bebe al nacer y a la disminución de actividad del sistema inmune (inmunosupresión).

  4. PERCLORATOS: utilización de agua clorada en el procesado de los alimentos y en la desinfección de equipos e instalaciones en la industria alimentaria. Presente en muchos productos agrícolas. Son elementos tóxicos para la glándula tiroides, especialmente en niños y adolescentes.

  5. COLORANTES ARTIFICIALES: A diferencia de los colorantes naturales (carmín, achiote, caramelo, cúrcuma, etc.), los artificiales están relacionados con el empeoramiento del déficit de atención e hiperactividad en los niños.:

  6. NITRITOS y NITRATOS: agregados a salchichas y otro tipo de embutidos para realzar su color rojizo y dar la impresión de mayor frescura. Relacionados con problemas en la producción de hormonas por la glándula tiroides y –en personas susceptibles– pueden predisponer al cáncer.

Ojo, además, con los pesticidas/insecticidas a los que nos vemos expuestos diariamente...son innumerables, y su efecto sobre la salud es para realmente tomar en cuenta: mayor riesgo de cáncer, daños neurológicos, riesgo de defectos genéticos, muerte fetal y alteraciones en el crecimiento del feto, efectos sobre la fertilidad masculina, problemas respiratorios y muchísimos otros. OJO: Los efectos no se presentan al instante, SE ACUMULAN a lo largo del tiempo, empeorando el EXPOSOMA, como expliqué en un post anterior. Esto puede dar una falsa sensación de seguridad, muy peligrosa: 'Como no veo el daño, asumo que no sucede'...Grave error. No quisiera que más adelante tuvieras que lamentarte. Muchos de los productos que se da a los niños están absolutamente reñidos con lo que fisiológicamente necesitan para estar saludables y potenciar su bienestar. Como dije al comienzo, a la naturaleza no le gustan los atajos...Si a tu carro le pones el combustible que requiere para optimizar su funcionamiento, ¿por qué razón no harías lo mismo con tus hijos? ¿porque es más práctico, más fácil, más barato usar algo procesado? ¿o porque 'les encanta' en función a que sus papilas gustativas se han habituado a sustancias excitatorias presentes en alimentos procesados?

¿Cómo minimizas el daño?

  • Prepara los alimentos usando ingredientes naturales frescos, y, de preferencia, orgánicos. Evita en lo posible productos alimenticios envasados, procesados, listos para usar

  • Evita embutidos, sobre todo durante el embarazo

  • No uses envases de plástico en el microondas (incluído el biberón). El calor puede hacer que los químicos del plástico se filtren a los alimentos. Si quieres calentar algo, usa envases de vidrio, o usa una olla

  • Usa envases de vidrio o acero inoxidable en la medida de lo posible, inclusive para guardar alimentos en la refrigeradora

  • Evita usar utensilios de plástico para cocinar. Puedes usar cucharas de palo

  • Evita productos enlatados. Sólo para emergencias

  • Cuando uses envases de plástico, verifica el código de reciclaje que debería aparecer en el fondo. Evitar envases/contenedores con códigos 3 (ftalatos), 6 (estireno), 7 (bisfenoles), a menos que estén etiquetados como “de base biológica” o “verde”

  • Trata de no usar envolturas de plástico. Usa papel encerado, o papel aluminio (a no ser que el alimento esté caliente, o que lo vayas a calentar)

  • Si no estás segura si la verdura/fruta que vas a usar es orgánica, mejor pelarla

Para pensarlo...

Ojo: en esta oportunidad me he enfocado en las sustancias químicas presentes en productos alimenticios, y sus efectos en la salud de tus niños. No he tocado el tema del exceso de azúcares...y de almidones... en la alimentación de los niños, pero eso será material para un futuro post.

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