Bienestar es (mucho) más que sólo tu peso


Fátima Aramburú Nutrición Nutricionista Sara Combs
"...Si la alimentación es mala, la medicina no sirve; si la alimentación es buena, la medicina no es necesaria..."

Puede parecer simplista, pero para mí tiene mucho de verdad. Sintoniza muy bien con la manera en la que practico la nutrición, buscando cuidar y potenciar el bienestar de mis pacientes, y por eso tiene un lugar protagónico en mi página web. En una interpretación más amplia, no se circunscribe solo a la alimentación, e involucra, para mí, el estilo de vida en su totalidad.

El Ayurveda es un sistema de medicina tradicional que surgió en la India hace unos 5000 años. Hay mucho que decir sobre él, por lo que voy a tratar de hacerlo bien corto,

La gran diferencia entre este sistema y la medicina convencional/occidental a la que estamos acostumbrados es que la salud se enfoca de manera holística. ¿Qué quiere decir esto? En el enfoque Ayurveda, el cuerpo es considerado un todo formado por muchas partes, pero estas partes no son consideradas independientes unas de otras, sino mas bien interdependientes e integradas, funcionando en una suerte de equilibrio dinámico complejo. Y no solo dan importancia a las partes orgánicas, sino también a las psicológicas.

Y así definen la salud: un estado de equilibrio dinámico de las funciones orgánicas y psicológicas que involucran bienestar (Salud Holística).

¿Suena sensato, no? ¿O les parecería más lógico que nuestro cerebro, nuestras emociones estén desconectadas del resto del cuerpo, y no tuvieran impacto alguno en su funcionamiento?

Si alguien presenta un problema de salud - sea cual fuere - el médico ayurvédico analizará todas las posibles razones de ese desequilibrio. Es decir, tendrá un abordaje amplio, tratando de incorporar todas las complejidades del cuerpo físico y sus interacciones "con el aspecto mental, el aspecto emocional, el aspecto socio cultural, y ... la relación con el ambiente (ecología)" (Salud y educación holística, NR Avila Meneses).

Muy diferente es el abordaje con el que estamos más familiarizados: alguien presenta, por ejemplo, el colesterol alto. Lo más probable es que simplemente se le recete un fármaco para bajarlo, y listo.

... ¿Listo? Veamos:

Viene el siguiente examen de laboratorio, y el colesterol sale "normal". ¿Pero realmente se corrigió el desequilibrio de fondo que hacía que el colesterol estuviera alto? ¿Le dijeron que corrigiera su alimentación, su consumo de alcohol, su falta de ejercicio, el estrés laboral, la falta de sueño? Tristemente, probablemente no. ¡Como si el colesterol pudiera ser algo totalmente independiente de todo lo anterior!

¡Lo que pasa es que es TANTO más fácil usar un fármaco para que el problema "desaparezca"!

Cambiar el estilo de vida involucra esfuerzo, tiempo, dedicación. No es fácil modificar hábitos. En el fondo, un real interés en el bienestar del cuerpo como un todo (ojo: el único que tienes) y no "auto-mecerte".

Otro ejemplo para ilustrar lo que te quiero decir: si se prende la luz de "motor" en el tablero de tu carro, ¿qué haces? ¿paras? ¿lo llevas al taller? Otra alternativa es optar por una solución más fácil: le quitas el fusible al indicador. Listo, la luz se apagó y el carro "dejó de tener un problema". ¿Sí?

Creo que queda claro...

Si te alimentas mal, no haces ejercicio, duermes poco, fumas, estás estresada/o, tomas más de la cuenta... y ciertos valores en tus exámenes de laboratorio salen fuera de rango, quizás con algunos fármacos "maquillas" el tema y sientes que estás "bien" (te "auto-meces"). Pero si no corriges todo lo asociado a tu estilo de vida, solo será un arreglo cosmético, no se habrá abordado la raíz de fondo de tus problemas de salud. Dejas de tomar el fármaco (o sea, pones de nuevo el fusible...), y todo volverá a reaparecer. No curaste nada. Seguirás aportando de por vida a los ingresos de las farmacéuticas, y tu hígado se recargará procesando tantos medicamentos (medicamentos para condiciones prevenibles, que es lo más triste).

En cambio, si manejas bien tu estilo de vida (incluyendo, principalmente, la alimentación), lo más probable es que las "luces del tablero" no se prendan, o por lo menos lo harán con mucho menor frecuencia. Y entonces no necesitarás de fármacos para sentirte "ilusoriamente" bien, porque estarás genuinamente bien.

Para pensarlo...

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