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El estrés: ¿afecta al cuerpo?

El estrés es sólo mental... ¿o no? La vida moderna, con su ritmo vertiginoso, te presenta un conflicto claro entre lo que haces y lo que se requeriría hacer para estar realmente saludable. Si tu carro necesita gasolina premium, ¿crees que funcionará bien con diesel? Si necesita mantenimiento periódico y jamás lo haces ¿tendrá una larga vida útil? Muchas veces, le pones diesel al cuerpo y te olvidas del mantenimiento. No dejes tu bienestar a la suerte, sé proactiva/o.



Imagen: nytimes.com


¿El estrés es solo mental?

Imagina por un momento lo que sería catalogado como 'estrés' por un cavernícola. De improviso, se acerca un puma. En un instante, el cuerpo del cavernícola registra peligro de muerte e instinto de supervivencia. Dos opciones: luchar o huir. En ambos casos, el cuerpo inmediatamente segregará varias hormonas muy poderosas (p. ej, adrenalina, cortisol) para permitirle hacer frente a la huida, a la lucha, o a ambas. Estas hormonas harán que el pulso y la presión arterial se aceleren, que la respiración se incremente (se dilatan los pulmones), que se detenga el proceso digestivo, que el hígado genere glucosa rápidamente para que el individuo tenga fuerza, que se incremente la circulación a brazos y piernas, que la visión se agudice, etc. Este estrés AGUDO enfrentado por tus antepasados, era generalmente corto: o lograban huir, o luchaban y mataban al puma, o morían en el intento. Fin del estrés. Las hormonas regresaban pronto a su estado de equilibrio, y el resto de sistemas orgánicos retomaban sus funciones normales. No se experimentaban efectos negativos de la respuesta al estrés agudo, y es más, tenía una ventaja de superviviencia en el contexto evolucionario.


Salta al siglo XXI: me robaron la cartera, perdí el celular, tengo que coger un vuelo y el tráfico es de terror, llego al aeropuerto y me he olvidado del pasaporte, tengo un familiar con problemas serios de salud, tengo que pagar una cuenta importante y no tengo la plata, no tolero a mi jefe, estoy llegando tarde al trabajo y tengo que hacer una presentación, tengo una enfermedad crónica, me entero de que mi pareja me engaña, me despidieron y mi hijo está por nacer, me estafaron en la compra de un inmueble, hago ejercicio como loco/a, dormí mal y poco.....Puedo seguir hasta el infinito. Cada una de estas situaciones hace que se dispare la respuesta al estrés, estimulando todas las hormonas que mencioné hace un momento. ¿Qué detectas en el cuerpo? El pulso se acelera, la respiración se incrementa, la presión aumenta, se genera glucosa, etc...Exactamente la respuesta fisiológica que experimentaba el cavernícola cuando se encontraba con el puma..., solo que ahora no hay ningún puma, ni peligro de muerte. Estoy hablando de ESTRÉS CRÓNICO.


Y esto tiene consecuencias, ni modo que no las tenga. Como digo a mis pacientes una y otra vez: 'EL ESTRÉS NO TERMINA EN EL CUELLO'! No está solo en tu mente, afecta TODO tu cuerpo, y a todo nivel. ¿Cuáles son consecuencias comunes de una activación constante de la respuesta al estrés?


  • ansiedad

  • depresión

  • problemas digestivos

  • incrementos en glucosa, resistencia a la insulina y diabetes

  • dolores de cabeza/migrañas

  • tensión y dolor muscular

  • enfermedad cardíaca, infarto, presión alta y derrames

  • insomnio y problemas de sueño

  • incrementos de peso o dificultar para bajar

  • problemas de memoria y de concentración

  • fatiga

  • sistema inmune deprimido


Si no haces un buen manejo del estrés, podrías estar incrementando tus probabilidades de condiciones degenerativas 'modernas': enfermedad cardiovascular, diabetes, hipotiroidismo y enfermedades autoinmunes. Y esto inclusive si tu alimentación es buena, haces ejercicio y tomas 'suplementos'... Yo encuentro en mi práctica que no mucha gente quiere realmente ocuparse de 'manejar el estrés'. Les es más fácil cambiar ciertos hábitos de alimentación y tomar alguna pastilla (fármaco o suplemento) que manejar proactivamente el estrés. Y puedo entenderlo, porque hay patrones de pensamiento y de conducta que son difíciles de cambiar. No es fácil. Como dice Chris Kresser, abordarlo "te fuerza a reducir la velocidad, a tomar un poco de distancia, a desconectarte (aunque sea brevemente) de la corriente eléctrica de la vida moderna... a priorizar el auto-cuidado en una cultura que no lo valora". El manejo del estrés es fundamental para una salud óptima. El banquito de tu bienestar integral tiene 4 patas muy importantes: dieta, actividad física, sueño y manejo del estrés. Hay que cuidar todas las patitas, no solo 2 ó 3... ¿Qué puedes hacer? Me dirás, 'así es la vida hoy en día'. Efectivamente, es cierto. Pero no es cuestión de cruzarte de brazos, y mirar cómo el estrés crónico se va llevando tu salud. Porque una cosa es lidiar con una vida estresada a los 30 años, por un lapso relativamente corto, y una muy diferente extrapolar ese estrés sin parar por los siguientes 25 años....créeme que la cuenta al final va a llegar. No te va a gustar, y no hay forma de que seas inmune. El daño es insidioso, poquito a poquito, sin darte cuenta, a lo largo del tiempo. La alternativa no es vivir una vida 'sin estrés'. No es factible, ni realista. Es más, ¡un poco de estrés te hace bien! Así vienes 'cableado'. Muy poco estrés puede llevar a aburrimiento y depresión. Y mucho estrés... ya sabes. La cantidad apropiada de estrés agudo, sin embargo, mantiene el cerebro en buenas condiciones, mejora el rendimiento y es favorable para la salud. Aquí tips para limitar situaciones de estrés y/o tratar de evitar que el estrés crónico te haga daño:

  • come una dieta saludable, haz ejercicio regular (inclusive yoga, tai chi, qi gong, caminar...) y duerme el tiempo requerido

  • no veas noticias, o al menos reduce el tiempo que les dedicas (sobre todo antes de dormir...). La mayor parte de las noticias son malas, estresantes, deprimentes y/o angustiantes. Sé selectivo/a: escoge a qué te quieres ver expuesto

  • practica técnicas de relajación: yoga, realizar respiraciones profundas, masajes, aprender a meditar (aquí una introducción fácil y didáctica) o usar una técnica como FasterEFT. ¡Ponlas en tu agenda semanal (o diaria)!

  • evita entrar en discusiones que no llevan a nada, sobre todo en redes sociales

  • haz un manejo organizado de tu tiempo, y ordena las cosas pendientes según prioridades de urgencia. No te sobrecargues

  • determina cuáles cosas de tu agenda las tienes que hacer tú, y cuáles puedes delegar

  • deja espacios libres en tu agenda para 'imprevistos', y también para actividades que disfrutes (leer, escuchar música, caminar, estar con amigos...)

  • identifica los estresores que encuentres habitualmente, anótalos y ve la manera de evitarlos o manejarlos mejor (verlo en un papel lo hace más fácil, en lugar de tener ideas dispersas en la mente)

  • limita o evita cafeína, nicotina y alcohol

  • conversa con alguien (un terapeuta, un coach) acerca de lo que te preocupa y/o estresa

  • evita a las personas que te resulten 'tóxicas'

  • replantea/reformula ciertas situaciones estresantes: el cambio de perspectiva puede bajar el estrés

  • aprende a decir no, si el tomar una responsabilidad extra va a causar un caos en tu vida

  • si eres perfeccionista, baja un poco tus estándares: 'lo perfecto es enemigo de lo bueno'. Trata de contentarte con lo 'suficientemente bueno' para tratar de disminuir tu estrés

  • aceptación: muchas cosas están más allá de tu control. Aprende a aceptar cosas que no puedes cambiar

  • descansa cuando estés enfermo, y así te recuperarás más pronto

Adaptado de:

https://chriskresser.com/beyond-paleo-7/ https://chriskresser.com/10-ways-stress-makes-you-fat-and-diabetic/

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